Visa crea una práctica de asesoría sobre stablecoins y acelera su integración al sistema de pagos
15 de Diciembre, 2025 - América Latina
Visa dio un nuevo paso en su estrategia de innovación al anunciar la creación de una práctica global de asesoría enfocada en stablecoins.
La iniciativa busca acompañar a bancos, fintechs, comercios y gobiernos en la evaluación e implementación de estos instrumentos digitales dentro de casos de uso reales, como pagos transfronterizos, liquidaciones más eficientes y nuevos modelos de negocio.
La decisión refleja un cambio estructural en la industria de pagos: las stablecoins dejan de ser un experimento asociado exclusivamente al ecosistema cripto para convertirse en un componente cada vez más relevante de la infraestructura financiera global. Visa apunta a posicionarse como un socio estratégico en este proceso, aportando su experiencia en seguridad, cumplimiento regulatorio y escalabilidad.
En América Latina, el interés por las stablecoins se ve impulsado por desafíos históricos como los altos costos de las transferencias internacionales, la volatilidad cambiaria y la baja eficiencia de algunos sistemas de pago transfronterizos. En ese contexto, estos activos digitales aparecen como una alternativa para optimizar flujos de dinero y reducir fricciones operativas.
El lanzamiento de esta práctica también envía una señal clara al mercado: las grandes redes de pago están dispuestas a integrar nuevos rieles digitales, siempre que cumplan con los estándares de confianza y control que exige el sistema financiero. Para bancos y fintechs de la región, esto abre la puerta a explorar modelos híbridos que combinen pagos tradicionales con tecnologías basadas en blockchain.
noticias reLACIONADAS
Para sorpresa de muchos Discover sigue siendo el esquema de tarjeta más aceptado del mundo
12 de Diciembre, 2019 - Internacional
Alipay actualiza la versión internacional de su App
17 de Agosto, 2023 - China
Bancos rusos interesados por UnionPay tras suspensión de Visa y Mastercard
7 de Marzo, 2022 - Rusia
La banca española inicia la ofensiva para controlar los pagos móviles